Nos vemos envueltos en un siniestro silencio. Requerimos ayuda, pero no somos capaces de pedirla, y , a su vez, la gente que nos rodea se distancia de nosotros por no saber qué nos sucede; lo que causa una grave pérdida para nosotros, y más soledad, y más necesidad de ayuda, y mucho más silencio.
Esa sensación que te invade cuando estás tendido en la cama, en penumbra, mientras piensas en los fantasmas que turban tu mente; algo similar es lo que se siente, pero las veinticuatro horas del día, una oscuridad y un silencio, que nos punzan; que nos hace callar, temblar, llorar....
Un sentimiento tan sumamente desgarrador que no sabes cómo ha llegado, ni si hay forma de que se disipe.
El silencio que trae consigo la soledad. Mi silencio.