¿Por qué? Numerosas veces al día me repito esta pregunta incansable, por qué te quiero, pero nadie responde. Tal vez, me digo a mí misma, es por ese extraño atractivo que ejerce sobre una lo desconocido, y es tu alma para todos un misterio tan grande. pero ello no hace más que provocarme una desazón mayor. ¿Por qué no me dejas verte? Tu alma es algo de valor para ti, oculta entre las paredes de la habitación, extinta cuando te rodeas de otra gente, intocable, irresistible.
En ocasiones, creo que doy un paso hacia tu corazón, hacia tus secretos, pero en realidad lo único que hago es pisar un cepo que me atrapa. Un cepo de desesperanza, de dolor, de miedo y de incertidumbre.
No encuentro un puente que me permita llegar a ti. Si acaso me ayudaras, sería todo tan distinto. Pero no lo haces. Eso significa que tú no quieres que llegue. Que prefieres que esté atrapada, porque, sencillamente, tú no me quieres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario